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Todo el Archipiélago de las Seychelles es, desde el punto de vista de la naturaleza, todo un paraíso para los amantes de la misma. Corales, atolones, aves, cetáceos, bosques tropicales, playas desiertas rodeadas de vegetación y palmeras, arena blanca coralina, todo lo que se refiere a naturaleza en las Seychelles está repleto de encanto, de fauna y flora, de numerosas especies animales y vegetales, y de un colorido impresionante, como el que da el atolón de Aldrabra con sus corales impresionantes. En cuanto a los lugares ideales para visitar, debemos destacar uno sobretodo, la Isla Mahé, donde encontramos el Morne Setchellois y el Parque Nacional donde se ubica, con más de 900 metros de altura y un bosque tropical de más de 3000 hectáreas, una cifra importante teniendo en cuenta que la isla se extiende por 150 kilómetros cuadrados. Este Parque Nacional Baie Ternay es uno de los más destacados del país, así como el Parque Nacional Launay, también en la Isla de Mahé.
Muy interesante resulta también la Isla de Praslin, la segunda en tamaño de las Seychelles. Aquí encontramos abundantes bosques tropicales, flores exóticas como la orquidea de vainilla, o fauna endémica como el Loro Negro o el Bulbul de las Seychelles.
Si nos vamos a 20 kilómetros de Mahé, a Isla de Silhouette, encontramos el Parque Marítimo Terrestre de las Seychelles, donde podremos disfrutar de especies como las tortugas gigantes, murciélagos de las Seychelles y bosques tropicales son sus principales atractivos naturales.
En la isla de La Digue debemos destacar la Reserva Natural de Veuve, o el Parque Nacional Marino de Curieuse, en la Isla que lleva el mismo nombre. Tampoco podemos olvidarnos de la laguna de la Isla de Astove, otro de los paraísos más destacados de este país, repleto de atolones como el de Aldabra, de bosques tropicales y de abundante fauna y flora. |